Haciendo fotos con estenopeicas
El pasado domingo, mi compañero Eduardo y yo madrugamos para ir a Urkiola y fotografiar con cámaras estenopecias. Fuimos con 10 cámaras: una lata redonda, un disco duro externo, una caja de madera, una lubitel… En fin, cualquier cosa a la que le hagas un minúsculo agujero puedo convertirse en una cámara de fotos. Comenzamos nuestra excursión junto a las tres cruces, pasando por las ermitas de Santo Cristo y la de Santa Apolonia, y finalizando en el Santuario.
Para fotografiar con este tipo de cámaras tienes que hacerlo prácticamente a ojo, a no ser que tengas un fotómetro. De modo que elijes lo que quieres retratar, diriges el agujero de la caja hacia tu objetivo y calculas con la luz que hay en el ambiente cuanto tiempo tiene que estar expuesto. Cuando crees que ya ha finalizado tapas el agujero y esperas a revelar el papel fotosensible en casa.

Meterte en el cuarto de baño con esa luz roja característica es algo mágico, es otra sensación que todo fotógrafo tiene que experimentar. Vas sacando las fotografías de sus cajas y las metes en las bandejas de revelador, fijador y agua para limpiarlas. Cuando están en la primera bandeja ves como poco a poco va apareciendo lo que has fotografiado y te recorre un cosquilleo por todo el cuerpo, como si la magia estuviera revoloteando por ese cuarto de baño.
Finalmente, podemos decir que salieron dos imágenes, una mía con la Lubitel a modo de estenopeica y otra de Eduardo con una cámara fabricada por él, que ha bautizado como la E-190. En la mía no se aprecia gran cosa, pero todavía tenemos que perfeccionar la técnica. Sospechamos que el fallo que cometemos es el tiempo de exposición, pero hay otros factores que pueden ser trascendentes como la temperatura de los líquidos o la cantidad que echamos.
En la imagen no se aprecia gran cosa, supuestamente es la calzada que sube hasta el Santuario desde la ermita Santa Apolonia, pero no se llega a apreciar el camino. Lo único que se puede intuir es un árbol que aparece a la izquierda y algunos otros al fondo de la imagen. De momento, hemos tenido más fracasos que aciertos, pero seguiremos intentándolo porque es una rama de la fotografía que nos apasiona de una manera especial.
Puedes ser portada de revista
Cuando comienzas a ver que tu trabajo con la cámara va mejorando, que tus fotos cada vez son mejores, que tienes más seguidores, tu mente automáticamente comienza a soñar. Qué bonito sería ser fotógrafo profesional, ser reconocido mundialmente, que tus fotos las pueda ver todo el mundo, ser portada de revistas prestigiosas… Pues esto último, ¡ya es posible!
Hay una página en la que subiendo una de tus fotografías te la convierte en la portada de la revista que tú quieras en unos pocos segundos. Tienes a elegir entre más de una veintena de revistas de distintas temáticas: Life, Time, National Geographic, FHM, Interviú, Elle, Vogue, Rolling Stones… Ya puedes estar a la altura de los grandes fotógrafos publicando en las revistas más reconocidas mundialmente a lo largo de la historia de la fotografía.
¿A qué esperas? Puedes poner la tuya como portada de revista en la página de José Román “Emezetablog“, un estudiante de Ingeniería Informática de Santa Cruz de Tenerife. Además si alguna de las revistas que se te ocurre a ti no está en la lista, el autor la creará para que puedas disponer de ella.
Estuve en GetxoPhoto
El pasado sábado estuve en Algorta pasando la tarde y me sorprendió que todavía permanecieran las exposiciones de GetxoPhoto, creí que ya había acabado. De esta forma, pude ver los últimos coletazos de esta iniciativa a favor de la fotografía. Era la primera vez que estaba por allí, había oído hablar de ello pero nunca había tenido la ocasión de verlo con mis propios ojos.
La edición de este año estaba bajo el nombre de “Elogio a la vejez” y en distintos lugares de Getxo podías encontrar diferentes exposiciones de fotógrafos actuales. Tuve la oportunidad de ver seis trabajos distintos y dos me sorprendieron enormemente, me gustaron mucho. La primera que vi fue la de Sacha Goldberger (Francia), una serie de imágenes llamada “Super Mamika” realizadas por el fotógrafo a su abuela Frederika de 92 años que sobrevivió al holocausto y migró a Francia después de la guerra. Con las fotos muestra que la vejez puede ser divertida, disfraza a su abuela de super-heroína y se la ve realizando actividades normales como pasear al perro o lavar la ropa, pero todo ello disfrazada y con mucho sentido del humor.
Otro trabajo que me enganchó por su mensaje fue el de la fotógrafa Kaylynn Deveney (EE.UU.) con su trabajo “The day to day life of Albert Hastings” (El día a día de la vida de Albert Hastings). Mostraba una serie de fotografías en las que retrataba a un anciano, con el que compartía vecindario en el norte de Gales, realizando sus actividades cotidianas. A esto hay que añadir que el hombre redactó, con su puño y letra, diferentes notas explicando lo que estaba haciendo en cada una de las imágenes.
También tengo que decir que otras exposiciones no me aportaron gran cosa. Dejo aquí algunas de las fotografías que realice.















